miércoles, 21 de febrero de 2018

UN PASEO DE CINE POR LLANES. ASTURIAS.




Un hombre de mediana edad camina por una calle de Llanes, sabe que antes de enfrentarse a uno de sus miedos debe tomar aire y dejarse llevar por lo que inciertamente le espera, cree que aún no está preparado, duda y de esa duda escapa una bocanada en la que se diluyen, como fantasmas,  imágenes que pasan deprisa como fotogramas de una película, la que el querría haber hecho con actores que ya son parte de la historia pero que siguen vivos en su memoria.
Recuerda que Sherman dirigió por separado a Bogart y a Hayworth, dos de sus actores favoritos y mientras se acerca a la casa comienza a idear cómo habría sido esa película si ambos hubiesen coincidido en las calles de Llanes, al fin y al cabo el cine es ficción y él mismo, ahora, forma parte de ella.
Sus hombros cargados comienzan a aligerarse como su paso, se siente preparado. En su cabeza el proyecto de llevar al cine uno de los cuentos de E.F. Benson, "La habitación de la torre". Solo cuenta con tres horas para encontrar localizaciones posibles entre tantas casonas de indianos que emergen esbeltas entre el resto de edificaciones que componen la ciudad.
El aire enrarecido de su interior busca un lugar para habitar, en su mano un cuaderno de hojas sumidas en infinidad de datos, sin líneas que los encaucen, el caos hace mella en él. El idioma de sus letras cabalga entre lo que fue dicho y lo que se dirá, el guión no está aun acabado. Sin embargo, como casi todo lo que conoce, la bipolaridad da escape a su yo más paciente, el del hombre que incesantemente busca el porqué de las cosas.






Para entrar en el cine qué mejor que una buena pasarela.






"...Bogart salió de aquella casa, donde se había celebrado una fiesta, a la cual, había sido invitado y a la que acudió de mala gana..."- pensó.
Justo este plano es el que se muestra en la película "El orfanato". Difícil olvidar el rostro anguloso, la desesperación de Belén Rueda, gran actriz de amplio registro.





Ante él,  un cartel de cine. Llanes es ya parte fundamental  de ese universo cinematográfico.





En la película aparece aislado este enorme caserón, pero en realidad se encuentra junto a otras viviendas pero rodeado por un enorme jardín.
Magnolios, no recordaba el nombre. Sí, los hay por todas partes. Intenta evocar el perfume de sus ausentes flores.





Villa Parres o Palacio de Partarríu se acabó de construir en 1.898. Su dueño, José Parres Piñera, murió el 9 de noviembre allí mismo,  al año siguiente.
Consagras tu vida a crear un espacio único,  al final nunca la abandonas.





El hombre repasa sus notas y entre ellas encuentra datos curiosos, como que durante la Guerra Civil fue embargado para improvisar un hospital.




Repara en la Casa de los Barquitos construída en 1923 para Juan Noriega Sordo según proyecto de Rodriguez Bustelo,  que como tantos otros también emigró a México. La nota distintiva la aportan los azulejos de Talavera.





Continúa sus pasos y se detiene ante una obra que le deja asombrado. Más tarde comprobará que estas iniciales, MS, corresponden a Maximina Sobrino. Está ante Villa Concepción.






Fortuito encuentro con las alas del misterio. Lee despacio que contaba con 18 dormitorios, calefacción, varios salones, uno de música y baile, varios cuartos de baño, capilla...
Detiene su mirada ante la escultura, ¿Venus o acaso una musa?.






Debe su nombre a que aquí existió la capilla de la Concepción. El origen de la casa proviene de tres hermanos llaniscos (Nemesio, Sinforiano y Faustino Sobrino Diaz) con negocios textiles en México, al morir sin descendencia dejan su fortuna a su hermana Maximina que será la que gestione levantar la casona. Juan Miguel de la Guardia la amplió en 1909 tras el encargo hecho por el hijo de Maximina, Sinforiano. De ahí que a la vivienda se la conozca también por Palacete de Sinforiano Dosal.
De estilo ecléctico modernista,  se encuentra muy deteriorada.






Palacio de la Marquesa de Argüelles, de planta rectangular, de estilo renacentista italiano.
Se construyó como regalo de bodas para Mª Josefa Argüelles por parte de su padre.





Villa Flora o Casa de los leones de 1906,  la construyó Manuel García que  emigró a México. Lleva el nombre de su esposa. Junto a la escalinata, a ambos lados, se ven  unos enormes leones de piedra.
La escultura de la derecha es de Dalí.






Casa de los Junco, construída en 1863 por Enrique Junco con la fortuna heredada de su padre Wenceslao Junco de la Vega. Preciosa galería de madera, sobre ella una pequeña buhardilla.





En su cuaderno va añadiendo datos que se ajustan a lo que busca. Se lanza hacia el interior de la villa, ya ha visto bastantes casonas de indianos. Callejear le infunde cierta paz.






"...Aquella mañana, mientras se dirigía a los estudios cinematográficos donde trabajaba, Rita, se paró en uno de los escaparates de una pequeña y humilde tienda. No quería comprar nada, simplemente, los cristales estaban tan limpios que reflejaban su imagen de manera perfecta. Hoy iba a ser un día importante. Sin apenas maquillaje y con el pelo recogido, parecía una hermosa muchacha que acabara de estrenar mayoría de edad. Frente al luminoso cristal, se soltó el pelo, una melena de un rojo flamígero, indómita y hermosa, que había sido una de sus características personales a lo largo de su carrera cinematográfica. Tras mirarse unos minutos, y con una sonrisa que expresaba ya añoranza e incertidumbre, volvió a retomar su camino..." 
No puede evitar conciliar estos escritos con la realidad actual.





El Palacio de los Gastañaga, antigua casa de Ribero, es del siglo XIV. Comunica con un edificio anexo gracias a dos preciosos pasos aéreos.





"...La figura rígida de Bogart se iba perdiendo por aquellas calles inmensas, mientras comenzaba a caer una tibia llovizna que refrescaba su rostro, y que poco a poco, le iba empapando calándole hasta los huesos..."
Humphrey y Rita...Qué posibilidades habría de que sus rostros se hubiesen encontrado en estas calles vacías.





La Basílica Santa María del Conceyu, gótica levantada sobre otra anterior.
El Camino del Norte hace parada y fonda en Llanes, la etapa 17 conduce a Ribadesella desde aquí.







El torreón es del siglo XIII,  concebido como defensivo, posteriormente fue cárcel.
De planta circular hecho a base de mampuestos calizos en sus muros, de 4 plantas y rematado en almenas.





Junto al muro del Palacio del Cercáu, que cuenta con capilla, se detiene ante esta cruz: "Aquí están sepultados los huesos de las oseras 1761"






La muralla es del siglo XIII, en su origen contaba con 840 m. de perímetro, es de forma cuadrangular, tenía cuatro puertas principales y un torreón. 






Se encuentra saturado de tanta historia. Mira al mar, le tiembla la voz, quiere nombrar todas aquellas películas en las que una playa desierta evoca recuerdos fallidos.  Entre todas, "La hija de Ryan" de David Lean.






Pero no hay soledad en el confín de este acantilado. "Los cubos de la memoria" de Agustín Ibarrola detienen al mar.






La escollera del puerto son cubos de hormigón, como hojas del cuaderno del hombre, a punto de reventarlas con cientos de proyectos.





Los pajaros y Hitchcock...Uno de sus directores favoritos, "Recuerda", "Crimen perfecto", "Rebeca", "Yo confieso", "Extraños en un tren", "Sospecha", "Encadenados", "Atrapa un ladrón", "Con la muerte en los talones", "Psicosis"...cada gaviota, idealiza, alza el vuelo escapando con un título de este genial director.





El puerto, patria de tantos relatos de terror. William Hope Hodgson nunca naufraga en ellos.





Más el hombre, taciturno, desorientado por el graznido de tantas gaviotas, regresa a Hitchcock y a su película "Los pájaros". En ella, gaviotas, cuervos, mirlos, gorriones...escapan de la pluma de Daphne du Maurier para rasgar la incredulidad de los hombres. 





Vuelve a jugar con la posibilidad de que Bogart y Hayworth tuviesen un breve encuentro, desafiando al tiempo, porque hoy es Bogart el que, con mirada escéptica, nos propone el juego de separar ambos conceptos. Dos conceptos que tienen mucho que ver con la vida, que a veces parece una ficción, y con el cine que a veces parece la realidad misma. 
Y con ojos enrojecidos ve a Rita, la chica que bailaba con su padre al son de una guitarra española.., intentando enseñar pasos de baile a un Bogart aprendiz, porque cuando Margarita bailaba, parecía emprender el vuelo hacia algún lugar donde era arropada por las nubes, que intentaban seguir la agilidad de sus pasos y que le hacían guiños de complicidad y aprobación.






En el puerto pesquero observa como se integran en perfecta conjunción el mar, los cubos, Llanes y las gaviotas.






Hipnotizado por las olas, se ve a sí mismo fuera de su cuerpo, en otro plano...y comienza a rodar.

















El hombre ve como alza el vuelo una gaviota. Sus recuerdos sometidos a inflexión alternan fotogramas de distintas películas. Ahora es "Casablanca" en la que Bogart (Rick) despide a Ingrid Bergman (Ilsa) con estas palabras: "Tal vez no ahora, tal vez ni hoy ni mañana, pero más tarde, toda la vida..."
Las antesalas de nuestra filmoteca son espejos que se rompen y se reconstruyen una y otra vez. El tiempo es circular y te devuelve tus idolatrados actores en la inmortalidad de una secuencia.
Bergman regresará al mar más tarde con "Stromboli".






 Piensa que la vida unas veces se escribe en blanco y negro, en otras es el color el que irrumpe renovando los sentimientos. Pero no puede permitir que el mar le aleje de su única motivación, la búsqueda de un lugar donde ubicar su película. Comienza a atormentarse, cree haber perdido el tiempo, su escaso y valioso tiempo.






En su regreso los leones de piedra esconden sus fauces tras una maraña de plantas que se multiplican con la ligereza de una llama.





Su rostro palidece...






...cree reconocer a Norman Bates tras la ventana.





Se detiene ante la casa y repite, con precisión, el inicio de "La habitación de la torre": "Es probable que todo aquel que sea un soñador habitual haya tenido al menos una vez la experiencia de que se realice en el mundo material un acontecimiento o una secuencia de circunstancias que se habían introducido en su mente durante el sueño..."





¿Si soñamos que estamos soñando?, ¿si no conseguimos despertar?,¿si somos el sueño de otros?
El hombre teme expresar sus miedos ante los demás. Agarra con fuerza los barrotes de la verja, aprieta su frente contra ella, necesita que salgan todos los pensamientos que martillean sin piedad su mente. El frío parece templar su desazón. Cierra los ojos, vuela lejos...





"...No tenía más de cuarenta años cuando aparecieron los fantasmas. Cuando despertó en aquella lujosa y desangelada casona, tras una fiesta en la que había bebido demasiado, miró a su alrededor y se encontró perdida en un lugar inhóspito y frío, y sin dudarlo, llamó a Mildred, su asistenta personal, que en esta ocasión no la había acompañado. La llamó una y otra vez, sin obtener  resultado, desesperada, tomó el teléfono, sin embargo, no sabía a quien llamar, no recordaba número alguno y el pánico se apoderó de ella.







Se disponía a abrir la puerta y salir a pedir ayuda, cuando al agarrar el pomo, súbitamente volvió a la realidad y pudo recordar que se encontraba en aquel palacio, donde todo era confort y comodidad, pero donde faltaba el calor que necesitaba en esos momentos. Tras respirar profundamente, se refugió de nuevo en la cama, y abrazada a aquella almohada extraña, volvió a dormirse..."






Fuera de lugar, como Malpertuis, claustrofóbico libro de Jean Ray,  llevado al cine por Harry Kümel con Orson Welles de protagonista.
Escribe Fernando Savater: "Cuidate de Malpertuis. No la busques, no la esperes; si la encuentras, aléjate de ella...aunque bien sé lo util de este consejo, pues lo más probable es que sea ella quien te encuentre a ti y, en tal caso, poco podrás hacer contra el severo horror de un destino que secretamente anhelas y que te destruirá. Existe una mansión aborrecible como Malpertuis en todas las ciudades del mundo: el horror tiene centros privilegiados, pero siempre están cerca".






Cuando cree que la esperanza se funde como las olas que estallan contra "la memoria" de Llanes, encuentra un vasto jardín cercado, un apremiante bosque que irrumpe desbordándose tras la verja ajada.
Dentro se encuentran las ruinas del palacio de los Altares. Se levantó esta hermosa casona con planos de Ventura Rodriguez. Es de planta cuadrada y alzado en dos pisos, con ático abuhardillado de pequeñas proporciones sobre la cara sur.
Contaba con lagar, fuente, lavadero, caballerizas y unos jardines hermosos y cuidados.
A duras penas la vegetación le deja ver la vivienda.






Los fantasmas de Henry James con su "Otra vuelta de tuerca", acechan, con interpretaciones de Deborah Kerr o de Ingrid Bergman,  hermosos rostros que parecen estar presentes tras la ventana que invoca compasión.





Entre sus notas encuentra que está ante la desvalida capilla de la Salud.
D. Pedro de Inguanzo y Porres, Marqués de los Altares,  mandó construir el palacio en 1.860.
En 1.855 durante una epidemia de cólera perdió a su madre y a su esposa. Cuatro años más tarde a su único hijo. 
Hombre de gran bondad, es recordado en Llanes por sus obras de caridad.





De esta casona, que evita las miradas ajenas hacia su tragedia gracias a la espesa vegetación, se dice que tenía tantos cristales como días tiene el año. Pero en agosto del 2003 sufrió un incendio...





...como Manderley, mansión donde se desarrolla la magistral película "Rebeca".






"Anoche soñé que volvía a Manderley. Me encontraba ante la verja pero el camino estaba cerrado. Entonces, me sentí poseída de un poder sobrenatural y la atravesé como un espíritu. El camino serpenteaba, retorcido y tortuoso como siempre, pero según avanzaba percibí que la naturaleza se había posesionado del mismo con sus tenaces dedos. Finalmente, allí estaba Manderley, reservado y silencioso. El tiempo no había desfigurado la perfecta simetría de sus muros..."


                                       

Septiembre 2015.




Epílogo:



Cuando menos te lo esperas, cuando has dejado de abrigar esperanzas, cuando crees que todo está perdido...Un camino te conduce a lo que con tanto afán buscabas.
Nuestro hombre encontró la casa de la torre en el pueblo El Pino, en el concejo asturiano de Aller. 
Oí decir que lo habían visto entrar por detrás de la capilla.
Un coche azul oscuro continúa, desde hace ya algo más de tres años, varado como un barco fantasma en las cercanías. Nadie lo ha reclamado nunca.
Cada año visito estos pueblos, al pasar por delante de esta casona en la que se yergue una gran noguera, como la del relato "La casa de la torre", me detengo a contemplarla, no hay otra igual. Tengo cientos de fotografías de ella...En una puedo ver como la figura difuminada de un hombre se asoma a la galería de madera. Pero ellos, los otros,  insisten en que allí no vive nadie.





Esta entrada está dedicada a mi buen amigo Juan Basilio, autor de un interesante blog sobre cine: "Desde Stromboli". Suyos son los párrafos en negrita sobre Bogart y Rita.
Con el que comparto no solo la pasión por el cine, también por el cuento de terror gótico. Le debía un relato, nunca a la altura de los suyos, pero competir no es lo nuestro, la amistad está por encima de todo.
Una tarde hablábamos sobre M.R.James, uno de sus autores favoritos. Le hablé de E.F.Benson, al que siempre he admirado. Quería puntualizar que los dos fueron muy amigos durante años, formaron parte de la sociedad literaria Chitchat Society de Cambridge.
Las historias de fantasmas no serían igual de escalofriantes sin ellos.

Que nuestra amistad perdure para siempre.





    Para bien documentarse:
-Asturias por descubrir." Pobre Concepción"
-Casonas de indianos. Asturias.
-El Llanes medieval.El conjunto histórico artístico de Llanes
-Llanes...Xude Moran.
-Llanes de cine
-Diario de oriente: "La memoria en ruinas III, el Palacio de los Altares"