sábado, 21 de febrero de 2026

LA MATA. DONDE SE ESTANCAN LOS SUEÑOS (SORIA)

 


"Efímera luz de otoño, antesala de muerte de la oscuridad invernal. La vida cogida con hilvanes, pespunte a pespunte, de todos esos instantes.

No esperes más. ¿Acaso te parece poco? No te equivoques, amigo, amiga. No malgastes ni un minuto de lo que te resta. Si la felicidad existe, debe ser la suma de estos instantes de belleza efímera"

Rafael Cabanillas Saldaña.

"Maquila"




Pienso que los pueblos, la vida de los pueblos, se parece a la de las gentes de antaño, la precariedad en el sustento, las prometedoras cosechas, las embestidas del tiempo. Las heridas cicatrizan mal, a veces lo hacen con la muerte, definitiva, final de la esperanza.

Y pienso en esos lugares comunes que en vez en cuando nos sueltan remembranzas, una bandeja de recuerdos donde elegir. Lugares comunes, a pesar de la distancia y ésta se anula a su vez con la muerte. La muerte de tantos pueblos y de sus gentes. Gentes que anhelaban volver y que con el tiempo se fueron acomodando, sin quererlo, porque ya no había otro remedio. El acomodo, el aceptar que la vida es eso, no esperar nada. ¡La vida de unos y de otros se parece tanto!




La felicidad reposa en esos detalles que nos hacen recordar otros tiempos, aunque no los hallamos vivido, pero que sabemos que aún permanecen en el apartado de los recuerdos de otros, nuestros abuelos, sin ir más lejos. Me acuerdo que el mío, ya ciego, me preguntaba por lo que no veía: déjame tocar la pared, lo mismo tengo que reparar. Bajo ningún concepto quería que aquellas casas que había construido con sus agrietadas manos se cayeran.

Cuando indago en la lista de despoblados de Soria voy comprendiendo, quizás no, lo larga que es, me centraré en los siguientes dos municipios porque al fin y al cabo fueron los que recorrimos, por supuesto que hay más, muchos más:

-Del municipio de San Pedro Manrique: 

Acrijos, Armejún, Buimanco, Fuentebella, Las Fuentes de San Pedro,  Peñascurna, Rabanera, Sarnago, Valdelavilla, Valdemoro de San Pedro Manrique, Valdenegrillos, Vallejo, Villarijo.

-Del municipio de Yanguas: 

Aldealcardo, La Mata, Lería, Vellosillo

Les alegrará saber que Sarnago ya tiene quien le cuide.





Carlos es el simpático y entrañable guía de la oficina de Turismo de  San Pedro Manrique. Hablamos largo y tendido de muchos temas de estos pueblos. Saqué a colación los despoblados y me contó la existencia de unos senderos que los unen. Así, La Mata es atravesada por uno de ellos. Le comenté que me parecía un acierto, que esto mismo ya lo había visto con los pueblos deshabitados de Huesca.

Se trata de caminar por las Tierras Altas, son 15 etapas, que toman el inicio en San Pedro Manrique y terminan en Sarnago. 

Nuestro protagonista de hoy, La Mata, está incluido en la etapa 5 con final en el precioso pueblo de Yanguas. Serían unos 20 km, una feliz idea para combinar la visita a despoblados con pequeños pueblos aún habitados como Bretón.
Sé que 269 km tiran para atrás pero quien te dice que lo hagas en varias jornadas, ¿qué prisa tienes?

Gransenderodetierrasaltas.es. una página interesante y original.




Una vez en La Mata la primera impresión es que hace honor a su nombre porque toda ella es una "mata" de árboles y arbustos que deben ser los referentes en la toponimia de este lugar. Ellos que han tomado al pueblo, que han ganado la batalla, porque se han retirado los escasos habitantes del pueblo, tras haber perdido su tierra, sus casas, sus sueños.




De hecho los árboles impiden ver las casas del pueblo. Intuyes que vas por su estrecha calleja, delimitada y agobiada por la abundante vegetación. Estamos a mediados de septiembre y el calor imperante aquí apenas se nota.



De vez en cuando un clareo te permite ver fachadas en pie y muros con esa solidez de siglos. Muros muy bien hechos, sin prisas, de cuando el tiempo no se medía.



Un variado catálogo de árboles, elevándose en busca de la luz, entre ellos luchando por ser más altos.




Tratas de reconocer que a tu derecha se abre un cierto abismo, oscuro e impenetrable, donde nunca descansa el sol, donde a otra altura debió haber bancales y regueros de agua. Y nogueras que beben de la humedad que no vemos.
Hoy el silencio, el sempiterno silencio, cohabita con la arboleda.



Debí anotar vuestros nombres cuando os tuve delante, ahora se me hace complicado reconoceros.




Sigo adentrándome por los espacios que han debido dejar los que cuidan del sendero, les felicito.



Saúcos, hiedras, escaramujos...me saludan al pasar.




La sombra de mi hijo que va por delante me engaña, creo percibir e imaginar que se levanta, que parte de los muros pergeñados de hiedra para indicarme el camino. 



Hermosa calle empedrada. En casi todos los pueblos solía existir una calle denominada Empedrada, quizás solo una, por estos lares donde habito. Sin embargo por estos pagos las calles siguen empedradas, recuerden que no había prisa, que el tiempo se tomaba desde las primeras horas de sol hasta que la noche te cogía desprevenido y caía. 




Del Blog. "Abandonados al silencio":

"Tuvo en otro tiempo una gran riqueza que provenía de la actividad ganadera. Los pastos de sus montes eran muy valorados en verano por los pastores trashumantes. Eran tiempos en los que La Mata tenia una gran importancia económica. 




En su época de máximo esplendor llegó a contar con 60 habitantes y 15 viviendas. Sus habitantes se dedicaban principalmente a la ganadería, criaban ovejas y cabras y a la agricultura, principalmente trigo y cebada.





Como complemento a estas actividades se desplazaban para trabajar en la vendimia y en la recogida de la remolacha para la azucarera de Calahorra. 




Nunca llegó a contar con escuela y los niños tenían que acudir a la existente en Yanguas. Desde esta localidad acudía el cura, el médico, el herrero y el barbero.




La luz eléctrica llegó en el año 1959, hasta entonces la iluminación se obtenía gracias a candiles de aceite, petróleo o carburos y de velas."





Vean cómo aguantan los dinteles y los troncos, quizás de fresno. El entramado, costura de hiedra, lajas, cimientos del abismo.





"...recurre a unos esquemas constructivos muy sencillos llevados a cabo casi exclusivamente con los materiales autóctonos disponibles, principalmente las lajas de piedra, la madera, la cal y el barro, que lo mismo servían para construir viviendas, corrales, sencillos templos o edificios comunitarios para el concejo o la fragua..."

"Despoblados de Soria".





"El día que el hombre y la mujer entiendan que de esta vida no te vas a llevar otra cosa que lo que has vivido, es cuando ciertamente empezarás a vivir"

Rafael Cabanillas Saldaña.

Hoy es este escritor el que nos acompaña en esta visita. Le elijo porque nadie como él para entender la cruda realidad de la vida de antes y como homenaje a su obra en la que trata sobre pueblos pequeños y sus gentes. En constante diálogo con ellos nos va desplegando sus penas y anhelos.






"Afuera, a la intemperie, había un caldero de zinc para lavarnos, un escobón y una caja con los útiles de la limpieza, tanto de la cocina como del baño: jabón que hacía mi madre con el aceite renegrido, un cepillo y dos estropajos, uno para la sartén y el puchero, y otro para restregarnos la roña cuando nos metíamos en el caldero con el agua hirviendo"

Rafael Cabanillas.






"Igual que yo aprendí el oficio de pastor, a conocer los animales del campo, a imitar los cánticos de los pájaros, su plumaje, sus nidos, en ese llano-la perdiz, la codorniz, los sisones, el alcaraván, las abubillas, las gangas y los aguiluchos cenizos, los cernícalos y milanos, las alondras y las canasteras, las tórtolas cuando regresaban de su viaje del sur y el zureo de las palomas torcaces..."

Rafael Cabanillas.






"Hasta el año 1922 los habitantes de La Mata se aprovisionaban de agua en un manadero natural situado a 500 metros del pueblo. A partir de ese año se construyó una fuente en el pueblo gracias a las donaciones de un emigrante que a su regreso se instaló en Yanguas.

En el año 50 La Mata tenía diez casas abiertas y 40 habitantes, en la década de los 60 se despobló totalmente. Sus habitantes se trasladaron principalmente a Yanguas y Logroño. La última familia abandonó el pueblo en el año 1967. Una vez abandonado sufrió el saqueo y el expolio. La vegetación fue tomando sus calles, los tejados de las casas se fueron derrumbando y los muros de las casas cedieron al inexorable paso del tiempo"

Abandonados al silencio.




La plaza y su fuente.

"En la plaza "del Somillo" persiste arruinada, en mal estado y seca  la "fuente de Balbino Alfaro", una fuente con pilón construida en 1922 a instancias de los hijos y familiares de este vecino en colaboración con el resto del pueblo..."

Despoblados de Soria.



Interior de la fuente.
Seca, adquirida por el olvido.



Qué inverosímil nos puede parecer, desde los tiempos actuales, que un pueblecito tardara tanto en tener luz eléctrica. ¿Y la escuela? Sin embargo hoy en día también hay numerosos niños que han de trasladarse a pueblos más grandes. 

Si hay tiempo y lugar, que lo hay, lean el libro de Rafael Cabanillas "Valhondo" En la vida como en los libros las palabras arañan pero también curan. 

Imagino al maestro de Valhondo llegando hasta la recóndita La Mata a enseñar a esos chiquillos que corretean alrededor de la fuente, que se trasladan a Yanguas incluso cuando la nieve cercena los caminos. Niños que a menudo han de corresponder al trabajo en casa y no pueden asistir a la escuela, pero que sueñan con ella porque el maestro les muestra lo que hay más allá de su tierra.

Y ahora imagino al pueblo limpio, con los árboles necesarios, con ese frescor del verano, tan preciso, a la sombra de los cerezos. Y una primavera encendida del color de sus flores, primavera que remata al rudo invierno y que llena de esperanza las precarias vidas de estas gentes.




Los cerezos me asombran por su elegante porte, porque aguantan temperaturas hirientes para con otros árboles.




De nuevo la página Despoblados de Soria nos cuenta datos fundamentales de esta iglesia:


"Bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción se encuentra totalmente arruinada y con su interior colapsado por el derrumbe de las cubiertas...



El templo se abre a los pies de la nave con una sencilla puerta de arco de medio punto de grandes dovelas de arenisca, siendo el resto de la fábrica producto de la característica mampostería a base de lajas calizas tan típicamente  de la zona, y se protege con un sencillo pórtico de dos arcos de medio punto, igualmente hundido...




("Aunque hay mañanas en las que se sientan, dan los buenos días y ya no sueltan palabra. Porque a estas alturas de sus vidas ya lo tienen todo dicho. Les queda el silencio...")

Rafael Cabanillas.



Se encuentra rodeada por un atrio abierto por un arco de medio punto desde donde se contempla una interesante vista de la villa de Yanguas.




Tiene una única nave de planta rectangular, orientación canónica, conserva parte de una capillita gótica en el lado de la epístola y capilla mayor de testero plano...

En el lado frontero hay lo que mas un arco formero, parece un sencillo vaciado del muro realizado para cobijar algún retablo que ya no está, pero que conserva todavía parte del enlucido, escaso como en todo el templo.




La capilla del lado de la epístola fue estudiada por José María Martínez Frías (que en 1980 ya apuntaba su estado de ruina avanzada), quien la considera "de contextura gótica, abierta a la nave de el lado de la epístola.




Muestra bóveda de terceletes , de tres claves lisas y ménsulas de apeo de rudo trazado". Aunque este autor considera la iglesia globalmente como "edificio moderno y sin carácter", apunta que esta capilla parece obra del siglo XVI  y es posible que sea coetánea de la iglesia de San Lorenzo, de Yanguas"

Despoblados de Soria.



El saúco tan tolerante a los rigores del tiempo, ocupa, tan a menudo, los interiores de las iglesias, las callejas...símbolo de permanencia, leña al espíritu. Sus dones son curar catarros y otros males. Así sana a las almas errantes.



Y el escaramujo o rosa moqueta también aliado para curar.




Aquí ya no supe qué eras, qué oficio tuviste. La hiedra rompe los esquemas de la razón.



"Al lado de la fuente estuvo el lavadero, una construcción también arruinada, que aprovechaba el excedente de agua de la fuente..."

Despoblados de Soria.



Ese sería nuestro sendero para alcanzar Yanguas.



A Yanguas se dirigían los pasos, los pasos de los niños a su escuela más próxima: 

"...escuela de instrucción primaria frecuentada por 60 alumnos, a cargo de un maestro, dotado con 1,100 reales y 32 fanegas de trigo... 

Eran 20 aldeas...

...5 molinos harineros, un lavadero de lanas...

En 10 de julio se celebra anualmente una feria, cuyo principal tráfico lo constituyen los ganados lanares, caballar y mular.

Son 450 almas"

Diccionario de Madoz.

En el 2025, en Yanguas habitaban 104 personas.




Necesito más y por eso me adentro en los confines de La Mata.




Qué majestuoso muro, sobre él seguro quedan las eras.
Qué enorme oficio el de estas gentes, el ofrecer la inmortalidad a la piedra.




 Siguiendo con los Despoblados de Soria nos cuentan que las fiestas eran para San Roque; unas fiestas en invierno; la del Corpus; la Noche de Ánimas (del 1 al 2 de noviembre con misa en la Cruz del Cerro) y la noche de fin de año.




Da igual que seas Camino a Santiago, a Caravaca de la Cruz, a Yanguas, al fin y al cabo los caminos son el curso de nuestra conversación con la vida, nuestro aprendizaje.




La vuelta, el regreso a la civilización que no me aporta nada, es un sendero a la sombra de estos mágicos árboles, la vida que permanece en La Mata.




Siguen haciéndoseme nudos en la garganta, en el sentimiento, cuando llego a estos lugares. Nudos que se acrecientan al partir.






Ligustrum Vulgare, aligustre. 

¿No ven?, les digo lugares comunes, sea por las plantas, por las piedras, por los recuerdos...despejamos distancias para sentirnos como en casa.






Y el musgo arbóreo o Evernia prunasti, el reconocimiento a que un bosque está perfectamente libre de contaminación. Es el musgo del roble, del quercus.




Reconvertidos en senderos, condenados al olvido, las cavilaciones son las respuestas al mañana. ¿Acaso existe aquí?

Claro, ahora pienso en ti y te veo emerger entre la niebla, entre la escarcha, entre las miles de razones que condenan tu existencia. En la raya del infinito se encuentra tu salvación.

Dolor y pena que te libera.

Por favor, sigue adelante.




La Mata sigue vivo gracias a sus árboles y a sus muros.





A su enjambre de casas embozadas.





"A fuerza de sincerarme con usted y viniendo al pelo, le dije que la romería en el pueblo es cosa moderna. Reciente. De hace unos años. Porque , por no tener, no teníamos ni ermita. Y en no teniendo ermita, estábamos también huérfanos de virgen. Tampoco la reclamábamos, la verdad sea dicha, porque no somos una aldea muy religiosa. Hemos sufrido tanto. Hemos pasado tantas fatigas, que nos hemos hecho unos descreídos. Porque no puede haber Dios para tanta desgracia. Para tanta injusticia. Pues es difícil creer en un Dios que a unos les da todo y a otros no les da nada"

Rafael Cabanillas.





"Eduardo Alfaro Peña le dedica un artículo en su web donde afirma que sería realizada entre los siglos XVII y XVIII y ofrece otros detalles de interés, entre ellos destaca que la ermita fue rehabilitada hace pocos años por los descendientes de La Mata que levantaron de nuevo toda la cabecera y la portada de doble puerta. Otras fuentes afirman que la reforma fue realizada en 1996 y como iniciativa de la Asociación de Amigos de Yanguas"

Despoblados de Soria.





Dos puertas, dos vidas, dos oportunidades.




San Roque, protector contra las enfermedades.







Me detengo en los caminos:
Camino de Logroño a La Mata, el de Matacebo, de La Mata a Munilla, a Yanguas y a Diustes, el de Vellosillo.

Caminos que imagino tronchados, huérfanos de pasos, quizás algún senderista, mejor caminante que deambula sin saber quienes por allí vivieron. Afanaban los capítulos de su vida con la entrega de no saber si habría un mañana.

17 de septiembre del 2025.


"El también ha madrugado. Porque duerme poco y porque tiene el sueño revirao. Además, el hecho de llegar a esa fuente casi una hora antes de la cita, tiene toda su simbología. Respeto y cariño para ese maestro que no conoce personalmente..."

Rafael Cabanillas.



Imprescindibles (para saber más):

-Los pueblos deshabitados: "La Mata" (Soria)

-Abandonados al silencio: "La Mata"

-Despoblados de Soria.

-Los libros de Rafael Cabanillas Saldaña: 
Trilogía "En la raya del infinito: Quercus, Enjambre y Valhondo"
Y también "Maquila".
















A mi madre, por esos 23 años que han hecho ahora, en febrero, que partió. Con qué crueldad le trató la enfermedad, como la vida. Hay personas que nacen para sufrir y sin embargo siempre encuentran momentos en los que soñar: los libros y las flores lo conseguían.