viernes, 6 de marzo de 2026

CAMINANDO ENTRE SECUOYAS. UN ALEGATO POR LA PAZ. CABEZÓN DE LA SAL (CANTABRIA)

 


"Tomemos nuestros libros y nuestros lápices. Son nuestras armas más poderosas. Un niño, un maestro, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo"


Malala Yousafzai.






A mi edad, con criterio, no pueden venderme guerras para conseguir la paz.

La desazón que me produce el hecho de saber que hay otra contienda más es semejante al de los bosques que comenzaron a arder hace ya unos días. Sin embargo supieron controlar el fuego, cosa que no ocurre con estas guerras, tantas en nuestra querido planeta, o quizás sea que no se sabe apreciar a la tierra, que no se quiera a sus gentes, que el odio desplace a la compasión. 

Durante años de caminos he sabido "dialogar" con estos árboles, sentir esa paz que transmiten, pero el sentido de preservar, de cuidar, debe ser el prioritario en las vidas de los bosques y en las de las gentes.

DIÁLOGO con mayúsculas contra la guerra, por la paz. Es lo que he aprendido en estos años, lo que me enseñaron desde pequeña mis maestros, mis padres.

Los bosques se queman, los árboles no quieren arder. Los pueblos y las ciudades son arrasadas, sus gentes no quieren morir, ni ser heridos, ni engrosar la multitudinaria lista de desplazados. ¿Acaso se les ha permitido votar un sí a la guerra? La guerra siempre la deciden otros, a salvo, en sus despachos. Los misiles caen en las calles, sobre las personas, sobre sus techos, sobre hospitales, sobre escuelas....Imagine que toda su zona de confort de repente es herida a muerte, ¿cómo se sentirían perdiéndolo todo?

Este blog cumple hoy 10 años, la esperanza de vida para millones de niños. Lo cierto es que no quería escribir nada hasta que pensé que pueden más las palabras que el silencio. 

Así que quisiera con esta entrada hacer un alegato por la Paz a través de las palabras, que se hiciera realidad que tu enemigo fuese tu amigo, que se cambiaran las bombas por alimentos, por un hogar digno, por abrazos a diario, como darse unos "buenos días". Parece todo utópico, imposible, pero la historia está llena de buenas gentes que consiguieron enarbolar la bandera de la esperanza. 

Vean esta entrada como dos vías, dos caminos, uno por este bosque singular, donde entre los árboles te sientes en paz y el otro, por el camino de la esperanza para la humanidad.



¿Cuántas veces ha de arder Cantabria?

Sepan ustedes que si han seguido los pasos de este blog a lo largo de tantos años habrán paseado a su vez, como yo hice, por los confines de esta bellísima Cantabria. Y arde, irremisiblemente arde, de vez en cuando. Quienes han decidido atacar a la naturaleza no la conocen. 

Los árboles no pueden defenderse, o alzar sus brazos-ramas para implorar que no los quemen. Los bosques, como millones de personas, están sujetos a la ira, al odio de quienes deciden por los demás. Sin voz ni voto, personas y árboles se asemejan mucho.




"El Monte Corona, "el bosque que no arde", es un ejemplo de compatibilización de los aprovechamientos forestales con la conservación y el uso público. Tras más de un siglo de historia de gestión sostenible y con una población local implicada en su protección, actualmente toda la madera del Monte está certificada, garantizando así un uso responsable del bosque.

El recorrido comienza en el parking de la Tejera situado en el límite inferior del Monumento natural de las Secuoyas  del Monte Cabezón,  declarado en 2003 y que tiene la peculiaridad de ser el único espacio natural bajo esta figura de protección en Cantabria y el más extenso y longevo de esta especie en el continente. Se trata de un rodal de 2,5 Has de secuoya roja o californiana (Sequoia sempervirens) constituido por 848 ejemplares que fueron plantados a finales de los años 40 del siglo pasado y cuya altura máxima se acerca a los 50 m. en algunos casos. Junto a las secuoyas hay algunos ejemplares de pino insigne, cipreses, abetos, robles americanos, castaños de indias y otras representaciones de especies autóctonas como robles, hayas y castaños.

Se remonta por la margen del arroyo Llaín que posee un diverso bosque de ribera constituido por alisos, sauces y avellanos para a continuación ascender por una plantación de eucaliptos hasta llegar a la torre de vigilancia forestal de la casa del Monte, símbolo del Corona y vértice sureste del Parque Natural (PN) de Oyambre.

Merece la pena acercarse hasta la ermita de San Esteban, situada en un altozano y que constituye uno de los mejores miradores del PN y de toda la costa occidental de Cantabria.

Se continua por todo el límite sureste del PN hasta alcanzar el mirador del área recreativa de Las Argayás, desde el cual se observa la cuenca del Regato de Bichurichas y las principales formaciones arbóreas del Corona; las plantaciones alóctonas de roble americano y eucalipto en la vertiente este y el bosque caducifolio autóctono de hayas y robles en el oeste, con el telón de fondo del mar Cantábrico. La canal de San Antonio es una de las zonas más ricas en hayas, cajigas, abedules, arces, alisos y avellanos siendo el hogar de uno de los escarabajos cantábricos más distintivos que es el gran capricornio (Cerambix cardo), un longicornio llamado así por sus largas antenas y que se alimenta de los fluidos azucarados que brotan de las heridas del tronco y las ramas de las cajigas o robles comunes. También se puede oír y observar aves forestales como el arrendajo, el carbonero, el pinzón, el trepador azul y ya de noche el ulular del cárabo.

En dirección oeste se llega hasta la ermita de San Antonio, en la que se celebra el 13 de junio una romería en su honor en la campa anexa. Desde aquí solo queda retornar hasta volver a enlazar con la margen del arroyo Llaín para finalizar en el parking de La Tejera, punto inicial de la ruta"

Serían unas 4 horas de recorrido circular.



"No hay camino para la paz. La paz es el camino"


Mahatma Gandhi.




Estos árboles casi tocan el cielo, rozan las nubes, pueden alcanzar los 50 metros, gigantes en busca de esperanza. Quizás crean que la seguridad está en la altura y sin embargo pueden desaparecer en un momento.



"Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad"

Nelson Mandela.




"No quiero la paz que sobrepasa todo entendimiento, quiero la comprensión que trae paz"

Helen Keller.






"Mi partido es la paz.
Yo soy su líder.
No pido votos,
pido botas para los descalzos
-que todavía hay muchos-"

Gloria Fuertes.



Nos enseñaron que el camino que hemos de recorrer conllevaría dificultades, sobresaltos, caídas...pero no nos dijeron que podríamos ser masacrados, que nuestras vivencias, nuestros recuerdos podrían ser aniquilados de un soplo. 




"¡Señor! La guerra es mala y bárbara; la guerra,

odiada por las madres, las almas entigrece;

mientras la guerra pasa, ¿quién sembrará la tierra?

¿Quién segará la espiga que junio amarillece?"


Antonio Machado.


"La hoja es mucho más paciente que los seres humanos"

Ana Frank.




"La paz no es solamente la ausencia de la guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz"


Rigoberta Menchú.




"En este mismo instante
hay un hombre que sufre,
un hombre torturado
tan sólo por amar
la libertad. Ignoro
dónde vive, qué lengua
habla, de qué color
tiene la piel, cómo
se llama, pero
en este mismo instante,
cuando tus ojos leen
mi pequeño poema,
este hombre existe, grita,
se puede oír su llanto
de animal acosado,
mientras muerde sus labios
para no denunciar
a los amigos. ¿Oyes?

Un hombre solo
grita maniatado, existe
en algún sitio. ¿He dicho
solo?

¿No sientes, como yo,
el dolor de su cuerpo
repetido en el tuyo?

¿No te mana la sangre
bajo los golpes ciegos?
Nadie está solo. Ahora,
en este mismo instante,
también a tí y a mí
nos tienen maniatados"

José Agustín Goytisolo.




"La educación es la forma más efectiva de cultivo de la paz"

Jane Addams.







Secuoyas del Monte Cabezón.
Espacio natural protegido.

¿Y para cuándo un mundo protegido de las guerras, enarbolando la palabra Paz?

¿Para cuándo el cese de hostilidades contra los que siempre sufren las batallas? ¿Quién ha votado por participar en un conflicto, por estar siempre en peligro, por abandonar su hogar, por perder su vida y la de su familia? ¿Quién?

¿Para cuándo una tierra limpia de sustancias que la hieren a muerte?

¿Para cuándo nuestros propios políticos, todos, dejarán de enredarse en riñas de "patio de vecinos" y comenzarán a hacer algo provechoso por las gentes? ¿Por qué no se rebajan el sueldo y por qué no prescinden de los numerosísimos asesores que, visto lo visto, no sirven nada más que para incrementar la deuda?

Empleen ese dinero en garantizar trabajo y vivienda, por favor. La paz interna que te da el hecho de saber que estás haciendo algo bien. La paz que trasciende fronteras comienza por unificar criterios

Aquí son muy bien avenidos los versos de mi admirado Benedetti: 

"Tengo la horrible sensación de que pasa el tiempo y no hago nada y nada acontece, y nada me conmueve hasta la raíz"

Trabajemos a diario por la paz, por el bienestar, por los demás. 





"Derroto a mis enemigos cuando los hago mis amigos"

Dalai Lama.




"Declarándola. De la misma manera que declaramos la guerra. Así es como tendremos paz...solo necesitamos declararla"

John Lennon.






"Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes"

Isaac Newton.





"Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca"

Antonio Mingote.





"El monte sostenible:

Hoy la sociedad también espera otras cosas del monte.
Que sea compatible su explotación con el beneficio para nuestro entorno.

Que sea capaz de proteger los suelos y depurar las aguas, asegurar la biodiversidad y dar lugar a un paisaje más diverso.

Que produzca bienes a los propietarios sin que se agoten sus recursos para que futuras generaciones puedan seguir disfrutándolo. 

Que sea un lugar para todos, un bosque vivo donde al hilo de su historia, descubramos la de nuestros antepasados y aprendamos de sus luces y sus sombras. Que entre todos hagamos de su futuro una unidad"

No pasará mucho tiempo en suceder que la intensidad de las palabras que leemos en este panel se pierda.

Observen el paralelismo de un bosque con nuestras propias vidas, nunca antes un árbol me pareció tan semejante a un hombre.

Así que una nota de sobresaliente para quien lo haya escrito.

Las palabras, cuando son justas,  mueven al sentimiento y reactivan el recorrido que debemos hacer.  No nos detengamos nunca, trabajemos por el bienestar, por la paz. Por enseñar a nuestros hijos que este mundo que nada nos gusta se puede mejorar. Démosles las herramientas para que ellos mismos encuentren soluciones...

Y, por favor, no alimentar el odio en sus mentes.





"Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo lanzar una piedra a través del agua para crear muchas ondulaciones"

Teresa de Calcuta.




"La paz no puede lograrse a través de la violencia, sólo puede lograrse mediante la comprensión"

Ralph Waldo Emerson.





El odio ciega. 

Toquemos, con los dedos, el alma de quienes nos rodean. Difundamos palabras que multipliquen la esperanza.





"Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes. Tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes. Tristes. Tristes hombres si no mueren de amores. Tristes. Tristes."

Miguel Hernández.





"No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla"

Eleanor Roosevelt.




"O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos"

Benjamín Franklin.



"No había ni un ruido, ni un grito en el pueblo,
es decir, nada que contase como sonido, tras las bombas;
sólo detrás de un muro, un apagado sollozo de mujeres,
el crujir de una puerta, un perro perdido: nada más.
Un silencio que podía tocarse, no había pena en el silencio,
terrible, blando como la sangre, por todos los caminos
ensangrentados.

En medio de la calle dos cuerpos yacen insepultos
y una mujer bayoneteada nos mira fijamente en la plaza del mercado.

Humilde y arruinado pueblo, no hay orgullo de conquista para ellos,
su única oración: "Danos hoy, Señor, nuestro pan de cada día".

No son los fuegos de la batalla o la metralla lo que nos persigue:
¿Quién nos librará del recuerdo de estos muertos?"

Margaret Sackville.





"La oscuridad no puede expulsar la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar el odio: sólo el amor puede hacer eso"

Martin Luther King.







"La paz es la única batalla que vale la pena librar"

Albert Camus.

A 6 de marzo del 2026.

Dedicado a todas las buenas gentes que luchan por un mundo mejor. 






14 comentarios:

  1. Querida, Rosa. Los humanos nacimos con muchas taras y así seguimos
    creo que hasta el final.
    Preciosa entrada que desmiente a lo anterior.

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    1. Crecí con el conocimiento de ese movimiento de Gandhi llamado de "la no violencia". Opino que ciertos valores son inculcados por nuestros padres, por nuestros maestros, valores que no se perderán si arraigan como la buena semilla que luego dará un hermoso árbol, éste puede durar más años que nosotros, (aquí nos ganan y en tantas cosas más). Valores como la conciencia, la solidaridad, apartarnos de la mentira...tantos que ocuparían muchas páginas. En nuestro camino por la vida puede que perdamos algunos de ellos, pero hemos de trabajar por conservarlos y trasmitirlos a nuestros hijos, a nuestros amigos...Criterio, por favor, tengamos nuestro propio criterio e intentemos dialogar con los que no lo tengan. Aunque luego el nuestro esté equivocado pero compartir nos hace más sensibles, por supuesto escuchar. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo.

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  2. Tu entrada de hoy me lleva al 30 de enero, día en el que durante muchísimos años hemos celebrado el Día Escolar de la PAZ y la NO VIOLENCIA.
    Los niños buscaban frases relacionadas con la PAZ y las leíamos en el patio e inundábamos las paredes del colegio con ellas
    Quiero pensar que a los alumnos algo les quedaría de aquellas frases y pensamientos.
    Ojalá y siga habiendo sitio para la esperanza de que algún día las guerras desaparecerán.
    No pinta bien...

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    1. Nunca ha pintado bien pero seguir con esa hermosa tradición escolar de celebrar la Paz me parece algo muy grande. Ya en mis tiempos (mira que tengo años) se solía hacer. Las guerras han ido creciendo con nosotros, inherentes a nuestras vidas, por desgracia hay países que no han soltado aún las amarras del odio. Seguir nuestro camino en paz con nosotros mismos, con los que nos rodean, puede ser ese primer paso. Y por supuesto que a los niños hay que educarles en "sentimientos" de solidaridad, ¿por qué no una materia de humanidad que se imparta en los colegios?
      Es lo que opino. Por eso la cita que da comienzo a esta entrada habla de maestros y lápices, lo dijo una joven paquistaní que con 17 años ganó el premio Nobel de la Paz. Ahí es nada. Ahí es mucho. Indaga en su trayectoria.
      Muchas gracias por tu comentario, un abrazo.

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  3. Precisosa y necesaria entrada. Ojalá, como dices, seamos capaces de construir espacios libres de guerra. Un abrazo

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    1. Antonio, el que se junten en ti los valores del escritor y del maestro, dicen mucho. Con tan pocas palabras has creado ese "espacio libre de guerras". Ojalá una epidemia de bondad, de amistad, de solidaridad, se extienda por el mundo. El poder debería traducirse de otra forma, ojalá fuese utilizado para el bienestar de quienes están sufriendo tanto ya desde su corta existencia. Un abrazo, amigo mío.

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  4. Bienvenido Torija Campos8 de marzo de 2026 a las 13:17

    Un día, me "invitaron" a que escribiese un poema en relación con la paz.

    Me salió esto:

    Sí ha de se por la paz, voy a ser breve,
    que se enredan las lenguas repasando
    cada guiño, cada como, cada cuando,
    aumentando de tamaño lo más leve.

    Y aún siendo bueno el fin con que se mueve,
    acaban nuestras lenguas pronunciando
    expresiones que dibujan varios bandos
    y eso cala.., como el agua cuando llueve.

    Y empapados de razón de desencuentros
    resulta ser la paz la que más pierde.
    Solo conozco un camino hacia la paz

    y ése me lleva siempre a mis adentros
    y es allí... -cuando la sangre hierve-,
    donde se calma escuchando otra verdad.

    Esa verdad que calma desde dentro.
    Esa a la que nada se le pierde.
    Ninguna guerra empieza en esa paz.

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    1. Siempre he pensado que si un poema te hace llorar es porque está bien escrito. Porque esas palabras que, con tanta habilidad creas, conmueven hasta el alma. Palabras para entender, para expresar, para comunicar, para vencer barreras, para igualar. Ya sabes que a mí me pierden las palabras cuando se dicen con tanto sentimiento. Muchísimas gracias y espero que nunca dejes de escribir, así la huella que imprimen tus palabras será la mejor arma contra tantas barreras que nos va dejando la incomprensión. Un abrazo.

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  5. Rosa, te superas a cada entrada. Tienes la capacidad de encontrar la frase adecuada que de forma a tus ideas, que crean el contexto adecuado para esas bellas imágenes que nos muestras y compartes con nosotros.
    Esos preciosos árboles son el mejor ejemplo de paz y serenidad.
    Que la paz se haga realidad.
    Un abrazo.

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    1. Querida amiga, cierto es que los árboles nos infunden serenidad y este bosque en concreto tiene algo que no sabría explicarte. Fíjate que he paseado por numerosos hayedos, castañares, robledales o tejedas...pero la intensidad en que los sentidos se multiplican aquí es indescriptible. Por eso lo elegí para tratar de paz, para expresar lo que tantas personas desean, en contra de su opinión. Algo que ocurre desde tiempos inmemoriales, ¿cuántas personas han perdido su vida, su familia, sus hogares, su pedazo de tierra por guerras que no decidieron? ¿Quién quiere esto? ¿Quién desea vivir en paz? En esas dos frases se encierra un futuro esperanzador. Muchas gracias, de corazón. Un abrazo.

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  6. Poco más que añadir con esta entrada lo has dicho todo,no somos capaces los humanos controlar la situación, todos matamos por poder sin darnos cuenta que la vida son dos días, y la naturaleza sabía esa Paz que da el campo y aún así lo destruimos en fin,un abrazo.

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    1. Así es amiga mía. No se aprende de los errores, se multiplican. Una pena infinita lo rodea todo. Si hablas con la gente verás que todos pensamos así. Aquí no hay diferencias, ni colores. La Paz siempre será una utopía. Al escribir, creo reforzar la idea de reconciliación, de diálogo, pero, seamos sinceros, ¿quién no ha perdido la esperanza? Muchas gracias por comentar, un abrazo.

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  7. Rosa, cada vez que te leo remueves en mi esa indignación , enojo, exasperación... Que como tú siento hacia estas injusticias, a lo largo de todas nuestras vidas , que parecen que nunca vayan a tener fin y que casi nos acostumbramos a oírlas y verlas.
    Me ha parecido genial el símil del bosque, los árboles; con las personas, los pueblos. Y todas las frases, en especial esta
    "La oscuridad no puede expulsar la oscuridad: sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar el odio: sólo el amor puede hacer eso"

    Martin Luther King.

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    1. Una forma de intentar aplacar esa indignación lo consigo escribiendo, expresando lo que siento. Por desgracia resulta ser como un "parche" que se va pinchando enseguida. Opino que debemos decir lo que sentimos, porque en el día a día encontramos muchas más personas que muestran ese pesar, esa indignación, que sobrepasa límites insospechados. Siempre pierden los mismos, no te quepa la menor duda.
      Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo.

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