domingo, 7 de enero de 2018

ENTRE CEZURA Y HELECHA DE VALDIVIA. PALENCIA.





Cezura, pedanía de Pomar de Valdivia, es un enclave palentino dentro del municipio cántabro de Valderredible.
No quedan lejos aquellos años en los que visité el románico de Palencia. Ahora ya no me detengo exclusivamente en sus iglesias, ahora son fuentes y calles las que solicitan mi atención. Pero aquí en Cezura sin más dilación has de pararte a verla.





Con gran acierto restaurada hace unos años por el equipo de Románico Norte, Santiago Apostol presenta una amalgama de estilos que se conjuntan a la perfección. Fruto de varias etapas constructivas es lo que ahora ves.
Su portada renacentista está formada por arco de medio punto y tres arquivoltas, la externa aparece decorada con flores y angelotes y enmarcada por dos columnas toscanas estriadas.





Del románico queda el ábside rectangular, además de un  total de diecinueve canecillos esculpidos, que representan entre otros, a una danzarina, un león rampante, una mujer con serpiente, un hombre agachado y levantando su vestimenta, un arquero... En las sucesivas transformaciones, otros canecillos han ido variando su posición original.




Desde 1.993 está declarada  Bien de interés Cultural.
Saco esta instantánea ya que me llama la atención el hecho de encontrar otras semejantes en otros templos, en otras provincias.





En el eje del testero se abría una ventana hoy cegada, formada por un arco de medio punto y chambrana que descansa sobre cimacios y capiteles figurados, uno con una pareja de grifos entre hojas y el otro con dos leones lamiendo los pies de Daniel, bastante deteriorado.
(Románico Norte)





Fue en este preciso momento cuando me quedé sorprendida por las cuevas del fondo.





En la actualidad en Cezura están censadas nueve personas.





Continúo rodeando el templo, a la derecha se puede observar el baptisterio que se adosó en el siglo XV.





Según Madoz ( 1.845) "Con ayuntamiento, en la provincia de Palencia...En un vallejo cercado por cuestas y breñas. El clima es frío y húmedo, por las muchas nieves que caen en invierno...Tiene 7 casas, una fuente dentro de la población y varias en el término de frescas y delgadas aguas. Y una iglesia parroquial de Santiago Apostol...El terreno es montuoso y breñoso y lo poco que se cultiva es de ínfima calidad, encontrándose en todos puntos carrascales, aunque poco poblados. Los caminos son de pueblo a pueblo, en muy mal estado por la naturaleza del suelo.






¿Y qué es lo que hay entre Cezura y Helecha de Valdivia?...





Caminando desde Cezura se puede acceder fácilmente.





Helechos y robles tapan en un principio la magnitud de la cueva.





Me dirijo primero hacia Quebrantacalderas.





Palencia, Cantabria y Burgos comparten un conjunto de eremitorios rupestres únicos en España.





Quebrantacalderas resulta inaccesible, aunque intento acercarme todo lo que puedo.





Desde aquí observo la carretera que asciende hacia Pomar de Valdivia, la misma que lleva a la famosa Cueva de los Franceses, hoy cerrada. Olvidaba que es lunes.





Se puede observar la magnitud de la oquedad. Pero es imposible imaginar cómo debió ser.





Me distrae este bellísimo bosque protector que la circunda.





Brezales, helechos y robles, en su mayoría, componen la cubierta vegetal que armoniza con la piedra.





Pero es el Cuevatón mi objetivo ahora.





En la distancia siempre presente Cezura, "el lugar del terreno cortado".





Un atrayente camino permite el acceso a este interesante enclave.





Una vez arriba, faltan las palabras como escasea el aliento. Y faltan los conocimientos, el único riesgo que he tomado ha sido el acceder hasta aquí sin haber leído nada antes.





Observo varios habitáculos colgados a una altura aproximada de unos seis metros. Impresionante.






Antes de entrar a la cueva intento rodearla, un bosquete de robles me acompaña.





Existen varios habitáculos, celdas,  según algunos estudios, para retiro de eremitas o como escondrijos que  suponen fueron para defenderse del pueblo cántabro.
Este conjunto está situado en la falda norte del mítico monte Bernorio, o lo que es lo mismo, una enorme ciudad fortificada de la Edad de Hierro.





Frente al Cuevatón, en estas soledades, se siente un inconmensurable respeto. El y yo a solas.





Debido a sus grandes dimensiones se piensa que aquí vivió una comunidad importante de anacoretas.





Un poco de historia: Los primeros eremitorios datan de la época visigoda.
Nada tienen que ver estos sencillos templos con los monasterios medievales a los que darán continuación. Aquí la sobriedad prima por encima de todo.
Aquí no hay inscripciones que indiquen que fuese una iglesia, puede que el derrumbe de algunas partes se las llevase por delante.
Pero también podría pensar que este lugar solo fue un lugar donde resguardarse, donde esta probable piscina habría sido un silo.  O quizás su función fuese un lugar de reunión, como un gran banco donde en el centro se situase el maestro. Quien sabe, no podemos mirar hacia atrás,  pero podemos hacer diversas lecturas. Además un mismo lugar pasa por distintas etapas de ocupación. 
De todo ello podrían hablarnos estas piedras, de los eremitas, de los pastores, de los peregrinos, de aquellos que se refugiaron en momentos difíciles...




"Al fondo de la gran cueva, hay un espacio- probablemente- de uso común, un estanque de 400 x 740 x 80 cm de profundidad con un canal de desagüe para el agua sobrante que posiblemente manaba del fondo húmedo de la cueva. Hay que fijarse lo cuidadosamente que están talladas sus paredes" Julián Valle.






Los techos aparecen nivelados para disimular los desplomes.





Se picaban las paredes para agrandar los habitáculos.





Estos agujeros servían de ventilación o para colocar estructuras de madera a un nivel superior. Incluso para introducir antorchas.





Hoy es el reino de la tierra, polvo y cenizas, encuentro de soledades, el silencio queda encofrado en su interior.





Miro hacia afuera, se me hace que la entrada se estrecha para que me quede...





...que su puerta,como un gran arco apuntado, como si fuese la precursora de una catedral del medievo, se revuelve para ir cerrando al atardecer.






Y sus columnas mastodónticas, piernas que en cualquier momento darán su primer paso, abrigan rendijas que acogen sonidos solo perceptibles para los que saben escuchar.





Solo hace falta una excusa para quedarse aquí.
El horadar de preguntas y respuestas sus paredes.





Regreso a mi camino...





Un camino que sigue siendo un acúmulo de preguntas. Tampoco se ha encontrado la necrópolis que probablemente estuviese asociada al lugar,  quizás porque  el bosque no quiere respuestas.
Decido subir al techo del Cuevatón.





Allí obtengo vistas inmejorables.





Cezura de nuevo:"La correspondencia se recibe de Aguilar de Campó por los mismos interesados. Producción centeno y avena; ganado vacuno y cabrío y caza de perdices y liebres en abundancia...Vecinos 31 almas. El presupuesto municipal asciende a 360 reales y se cubre con la producción de pastos y por reparto vecinal"






Hacia allá los pueblos de Cantabria.





Hacia aquí los senderos que ya conozco.





Y los robles como un entrañable ejército sin misiones, en la reserva, al cuidado de las cuevas.





Me voy hacia Cezura atravesando por encima de roquedos que quizás guarden en su interior otras joyas.






Carretera arriba, hacia los pueblos de Pomar de Valdivia, un alto merecido en el mirador de Helecha.
Desde aquí se ven las estribaciones del Paramo de la Lora, los montes del sur de Cantabria y el valle de Valderredible.





A 1.85 km de Cezura...
Helecha de Valdivia dominado por el monte Bernorio.
Linda con el valle de Valderredible y está bañado por los ríos Rubión y Camesa.





Situado en un collado que separa las estribaciones del mítico monte Bernorio de las del Páramo de la Lora. Cuenta con 18 habitantes.





Y Madoz nos dice de ella: "El clima es el más frío de toda la provincia a causa de las muchas nieves y de ser el viento Norte el que reina frecuentemente..."






Tiene 30 casas, 3 calles y una plaza, una escuela de ambos sexos concurrida por 30 alumnos y dotada con 400 reales pagados por aquellos por repartimiento entre los mismos.






La correspondencia se recibe de Aguilar de Campoo por propios los domingos, martes y viernes y sale los lunes, miércoles y sábados.






4 fuentes dentro de la población y 22 en el término, siendo las aguas de todas ellas muy claras y frescas y con la extraña articularidad además de constipar al que por primera vez las bebe.







Al fondo la escuela, hoy lugar de encuentro, y el lavadero...





...hoy tampoco tiene la misma función de antaño, 
 pero alberga vida en su interior, unos cuantos barbos.





Por estos pasillos naturales donde el tiempo se autoprotege para no caminar hacia delante...





...es donde se desdeña al pasado. Solo un sencillo gesto,  el prodigio de una hiedra que trepa, es capaz de abrir jardines donde convive la añoranza con la pérdida.





Y así aparentando que escucho, simulando que me voy, acepto que en realidad algo me dejo.





Me dicen en el pueblo que San Pantaleón se cae. 





Es un edificio tardorrománico de muros de mampostería, en el costado meridional se abren dos portadas, la más grande y cegada fue trasladada en el siglo pasado desde la desaparecida ermita de Santa María del Bernorio situada casi en la cumbre del monte.





Por fuera muestra interesantes detalles de su primitiva fábrica.





Una iglesia parroquial, San Pantaleón servida por un cura y un sacristán y por último dos ermitas, San Cristobal y San Felices ambas en las afueras del pueblo.






Las escaleras quien sabe si nos obligan a llegar o nos incitan a partir.





Acabo el paseo de hoy a la búsqueda de otras fuentes, en ellas encuentra alivio el cansancio y la pena de partir encuentra asiento. 





Y el agua lleva nombre a otras aguas, Rubión, Camesa, Pisuerga, Marchadón, Ebro...




Septiembre 2017.




Bibliografía:
-Imprescindible Románico Norte:"Fases constructivas de la iglesia de Santiago, Cezura.
-Asturnatura.
-"Limbo páramo", interesante blog de Julián Valle.

Una sugerencia, visiten el Centro de Interpretación del Rupestre en Santa María de Valverde, Cantabria.







18 comentarios:

  1. Bueno Rosa hoy a tocado Palencia y sus joyas, esas rocas tan bonitas con esas Cuevas y tengo que decir que como te ariesgas para luego detallarnos todos los pasos como no lo comentas todo,y que no se te pasa un detalle te fijas en todo, para mi una ruta muy emotiva, bonita y al mismo tiempo muy histórica,y antigua una joya más de la naturaleza,un abrazo Rosa

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    1. Gracias Paqui. Siento tardar tanto en contestar pero aún no quiere abandonarme la gripe y dentro de un ratillo vuelvo para el trabajo, me queda poco tiempo libre para recuperarme y poder contestar a todos vuestros comentarios. Aunque esto es lo que más se agradece cuano estás bajo mínimos.
      Tenía pendiente esta entrada no solo por el Cuevatón, hay que estar allí para sentirlo, también por las iglesias de estos bellos pueblos, el poder conversar con sus gentes, como me ocurrió en Helecha, en fin, recorrer nuestro país es el mejor de los sueños. Un abrazo para vosotros.

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  2. Preciosa entrada! Me ha encantado. Hace mes y medio estuve paseando con el coche por Porquera de los Infantes y Quintanilla de las Torres, y ahora me arrepiento de no acercarme a los lugares que tan bien relatas! Volvere seguro. Muchisimas gracias por la pista! Un saludo

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    1. Es imposible que tengamos conocimiento de todo lo que nos rodea. A mí me ocurrió igual con el monte Bernorio, tras leer lo que allí hay no hay excusa que valga para no regresar. Muchas gracias por su comentario y vuelva, le enganchará. Un saludo.

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  3. Hola de nuevo Rosa. Precioa esta nueva entrada, como siempre. Un viaje virtual acogedor y envolvente. Impresionantes y cargadas de simbolismo las fotos de las cuevas, representación de la falsa creccia de que la oscuridad es un buen cobijo válido en todo momento, al otro lado la luz, que todos buscamos y solo algunos alcanzan. Un abrazo.

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    1. Me fascinan las cuevas y en cada viaje que hago acabo encontrándome con alguna. Quizás sea una forma más de enfrentarnos a nuestros miedos; si subo a la montaña, me distancio del vértigo; en las cuevas, es la oscuridad la que te incita a que te acostumbres a ella, si sientes temor al principio nunca entrarás. La dualidad está para ser escogida, acabo habituándome más a la falta de luz que a la claridad, puede que la razón esté en que en la penumbra aprendes a caminar como un niño da sus primeros pasos, tomando la palabra "camino" con otra acepción. Muchas gracias por tu comentario, siempre acabas haciendo que reflexione. Un abrazo.

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  4. Amiga Rosa, he leído detenidamente esta nueva entrada que nos regalas en esta ocasión y me quedo con dos instantáneas; De la iglesia románica de Cezura, poco puedo añadir que tu no hayas dicho y sobre todo lo que has descrito en tus fotografías, tan solo que cuando veo este tipo de construcción, además de quedarme siempre “embobado” por su sencillez y belleza tanto exterior como interior, admiro un detalle característico que existe en los alerones de la cubierta: “el taqueado de Jaca”, que se repite en muchas construcciones románicas y en este caso está soportado por los diecinueve canecillos esculpidos que describes !Que canteros con más oficio y sensibilidad artística!

    De la cueva del Cuevatón, me viene a la mente una serie de localizaciones en nuestra provincia de Jaén por su similitud con este enclave; La primera y debido a su antigüedad, la “Cueva de la Lobera “en Castellar. Santuario Íbero por excelencia, dominando el camino de Aníbal en el Condado. Una visita a este lugar bien merece la pena, y en la que se podrá comprobar la similitud con el enclave del Cuevatón. Como bien dices también el Cuevatón pudo servir de eremitorio en la época visigoda, pues no estaría muy lejos de la realidad; no tenemos nada más que fijarnos en el oratorio rupestre de Valdecanales, también llamado hipogeo de Valdecanales, situado en el municipio de Rus. Ya por último en la ladera del río que pasa por Cambil (en Sierra Mágina), existe un conjunto de eremitorios que por desgracia no se pueden visitar, que también tienen una similitud con el Cuevatón y eso que está a más de ¡700 km de distancia!. Por cierto dispongo de un estudio de este conjunto de eremitorios de Cambil, no es mío, por si alguien de tus lectores está interesado, se lo hago llegar a través tuya.

    Perdona por el comentario tan extenso, pero creía a mí entender que sería interesante narrar lo que tenemos en nuestra provincia sobre estos temas.

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    1. Comentarios así, tan instructivos, que enseñan bastante más que esta entrada, es lo que necesito, muchas gracias.
      Conozco la "Cueva de la Lobera" y efectivamente al estar en el Cuevatón me vino a la memoria la de Castellar. A Valdecanales siempre he querido ir, como a Giribaile, pero nunca entenderé el motivo por el que dejo lo que más cerca tengo para después. Lo de Cambil lo desconocía. Acabo de leer el interesante artículo "Un eremitorio rupestre en Sierra Mágina" de Enrique Escobedo Molinos y dejo constancia aquí como indicas, una estupenda opción para iniciarse en el arte rupestre.
      Y del románico de Palencia, palabras mayores, podría hacer una larga lista de todo lo que he visitado y de todo lo que me falta aún por ver. De nuevo gracias, un abrazo.

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  5. En esta entrada se echa de menos la introducción que caracteriza al resto pero rápidamente, y sin poder sustituir a tus palabras, nos atrapan las instantáneas de los monumentos naturales y arquitectónicos que acompañan a tus pasos.

    Un abrazo.

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    1. A veces no me encuentro bien, con demasiada frecuencia, y no tengo más remedio que ir dando cortes a lo que creo que lleva demasiado metraje. Aunque con la siguiente, me estoy pasando. En fin, no tengo término medio.
      Una vez más, gracias. Un abrazo.

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  6. Vuelves a sorprendernos con esta nueva aventura que nos lleva a conocer parajes y edificios impresionantes. La iglesia de Santiago es un prodigio de originalidad acuñado en los diversos momentos que componen su historia. El Cuevatón, no deja de fascinarnos por su fuerte aspecto, que nos recuerda que por ahí han pasado varias culturas, que sus entrañas han acogido a eremitas, pastores, y a todos aquellos que han necesitado alguna vez de su abrigo y protección. Por último me encanta también la iglesia de San Pantaleón. Es una pena que se empiece a deteriorar. Tu objetivo vuelve a mostrarnos de manera magistral Cezura, Helecha de Valdivia, sus iglesias y el Cuevatón, y con tus palabras nos enseñas una nueva ruta, bella y sorprendente. Un nuevo camino en el que poder transitar cuando los problemas cotidianos nos atenacen y queramos, por un tiempo, sentirnos un poco anacoretas. Gracias por esta nueva entrada. Un abrazo.

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    1. Una vez que terminé la entrada me di cuenta de que la había comenzado con una iglesia con una restauración magistral y que echaba cierre con un templo que necesita ser reparado, igualmente hermoso, ambos en dos pueblos palentinos. Y entre ellos, el Cuevatón y Quebrantacalderas, de ahí el título.
      Y trasladándome a aquel día, ya que eso es lo que hago realmente cuando escribo, me pregunto si acaso no voy ligera de equipaje, y que debería ir planteándome de que la lección debería llevarla aprendida, puesto que la aventura solo aporta sensaciones. Aunque por otra parte, ver dos veces lo mismo es ganar en sabiduría.
      Gracias de nuevo por participar en este blog con tu comentario. Un abrazo.

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  7. Hace unos dias, vi un documental sobre Florencia y oyendo los comentarios, la mente me llevó a ti del tirón. No porque tenga nada que ver la majestuosidad de las impresionantes construcciones florentinas ,con el pueblo en ruinas , con iglesias derruidas o con un pobre lavadero ahogado por la maleza que en tus entradas nos muestras.
    Fué por los comentarios que hacian los visitantes sobre el "síndrome de la belleza " que suelen experimentar al ver tanta maravilla arquitectónica en tan poco espacio. Se deshacian en elogios y fué cuando pensé en ti , porque no tiene sentido, poner tantos adjetivos encima de un palacio porque ya están todos en la arquitectura ;en cambio hace falta tener mucha sensibilidad, para ver la belleza en un pedrusco.
    Y, (de ti para mi) yo que tengo la épica de la pobreza, si me dan a elegir entre visitar Florencia, o los pedruscos de las cuevas que en esta entrada nos muestras,no lo dudaria y elegiria lo último, aun a riesgo de sufrir el síndrome de la belleza.Gracias por esta aventura.

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    1. Esta tarde paseando he encontrado un rincón apartado en el cual nunca me había fijado antes, unas encinas, esparrageras, jaras, tomillo y unas piedras con musgo, componían una estampa particular, realmente hermosa. Creo que si aprendes a querer lo más sencillo, no necesitarás mucho más.
      No envidio a aquellos que han visto lo más bello, lo más espectacular.
      Cada tarde salgo un rato para descubrir nuevos rincones que me hagan sentir viva, esos momentos de soledad tan necesarios, porque a veces tenemos que dedicar algo de nuestro escaso tiempo a nosotros mismos.
      Muchas gracias por tu comentario, un abrazo.

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  8. Gracias por compartir todo esto que has visto y vivido.

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    1. No tiene sentido ver y vivir todas estas rutas si no se comparten. Muchas gracias. Un saludo.

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  9. A partir de ahora conoceré preciosos parajes contigo. Sigue así, yo te sigo y tomare nota de lugares a visitar y q no tenia idea de su existencia. Sigue enseñándonos todas las maravillas q hay y que desconocemos.

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    1. Gracias Victoria, caminar y conocer gente excepcional debería ser una de nuestras prioridades, un abrazo.

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